Definición del populismo Convertir en PDF Version imprimable Suggérer par mail
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Definición del populismo:

 

 

 

 

Término polémico cuya definición varía según los analistas. Existe un uso histórico de la palabra “populismo” (cuando la palabra designa cierto tipo de gobierno que estuvo en el poder a partir de los años 30 en América latina[1]) y un uso moderno, surgido a raíz de la emergencia en los años 2000 en América latina de un nuevo tipo de líderes de izquierda, habitualmente calificados de “populistas” por los medios de comunicación: Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Ecuador, Daniel Ortega en Nicaragua… A veces se habla para designarlos de neo-populismo, en referencia al primero ya citado. Es este uso de la palabra lo que nos va a interesar aquí. Primero cabe señalar la diferencia entre popular y populista.

*Popular: que tiene el apoyo del pueblo (cf. “este cantante es muy popular”), que tiene  éxito, que le gusta a la gente.

*Populista: acción  o medida que busca el apoyo popular a toda costa// a cualquier precio, aunque la realidad del ejercicio del poder haga imposible esta medida y/o aunque la medida en cuestión no resuelva ningún problema de fondo.

 

 Las condiciones de emergencia del populismo

A menudo el candidato populista se presenta como un “outsider” y afirma su voluntad de romper con el antiguo sistema al que tacha de [taxe de]  corrupto o ineficaz. Hace falta que haya una falta de confianza generalizada en el sistema tradicional de partidos para que emerja un líder populista, una escasa legitimidad del funcionamiento de la democracia. El líder populista suele dirigirse a los excluidos del sistema anterior, cuyo sentimiento de injusticia (legítimo por cierto) capitaliza en su favor.

 

El estilo de gobierno.

El líder populista suele establecer una relación directa entre “el pueblo” y su propia persona, sin el intermediario de un gobierno o de una administración. El líder populista utiliza su carisma personal. El clientelismo forma parte de la estrategia del líder populista [=comprar votos regalando favores].

 Intenta halagar [flatter] al elector, suele tener “buen olfato” para “oler” [sentir] el aire del tiempo y adaptarse a los deseos, las esperanzas o las angustias del electorado. Populista es sinónimo de demagógico. Hace promesas que luego no podrá cumplir, tan sólo porque sabe que le va a gustar a la opinión pública.

El líder populista suele emplear diferentes medios para manipular la opinión:

-          controlar los medios de comunicación para difundir más ampliamente su mensaje y poner trabas [embûches] para que la oposición no pueda difundir el suyo;

-          descalificar al opositor, diabolizarlo;

-          fomentar la polarización de la opinión pública por un discurso frontal y agresivo contra los contrarios [les adversaires];

-          usar argumentos simplistas o, más bien, usar pocos argumentos y preferir jugar con los sentimientos del electorado: la compasión, la ira, la indignación, los celos, la envidia…

De ahí se entiende que el triunfo de un poder populista en una nación supone  un bajo grado de educación del electorado. Cuanto mejor esté preparado el electorado, mejor sabrá resistir contra estas formas de manipulación.

 

Ejemplo de medida populista del candidato Noboa, que se oponía a Rafael Correa en las elecciones de Ecuador en 2006 (al final no fue elegido, ya que ganó Rafael Correa): Noboa convocó los medios de comunicación para regalar ordenadores a una escuela de un barrio pobre delante de las cámaras de televisión. Estos treinta  ordenadores no resolvían, en el fondo, la situación de exclusión de los pobres de Ecuador de las nuevas tecnologías. Uno puede preguntarse cuál es el efecto deseado: el acceso de los más desfavorecidos a las nuevas tecnologías o, más bien, la buena imagen que el candidato podía sacar de su acción.

 

 

 

 

 

Para profundizar la  reflexión, se pueden leer los artículos siguientes:

 

 

* Julie Savoie :  « Une comparaison entre deux modèles de populisme : Morales, dans l’ombre de Chavez? », La Chronique des Amériques, Novembre 2007,  No 20.

 

 

* Ernesto Laclau : “La deriva populista y la centroizquierda latinoamericana”, Revista de la CEPAL (Santiago de Chile), agosto de 2006, n°89.

 

 

 



[1] En este caso se suele emplear el adjetivo populismo para referirse al gobierno de Getulio Vargas, que estuvo al poder en Brasil, entre 1937 y 1945 o al gobierno de Juan Perón  que estuvo al poder en Argentina entre 1496 y 1973 (con una interrupción en el medio).

 

 

 
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